San Pedro de Atacama es un pequeño pueblo perdido en el Desierto de Atacama; hoy es un centro turístico muy conocido.
Encontrará más hoteles que casas residenciales, una iglesia colonial blanca, tiendas de souvenirs, numerosos cafés, volcanes dormidos en el horizonte y un paisaje desértico: todo contribuye al encanto único de este lugar. Si planea un tour por el Desierto de Atacama, la mejor manera de recorrerlo con comodidad es hacer base en este pueblo y salir cada día en excursiones de medio día o de día completo a distintos lugares.
Recomendamos dedicar al menos tres días a visitar el Desierto de Atacama, y podemos ofrecerle nuestro paquete de tour de tres días.
Al elegirnos contará con un conductor confiable y un guía local en San Pedro de Atacama que conoce la región a fondo. Le mostrarán todos los rincones escondidos y lo mejor que cada zona puede ofrecer, para garantizarle una experiencia memorable y enriquecedora.
Siga leyendo este blog para descubrir qué atracciones puede visitar durante su estadía en San Pedro de Atacama.
Qué Hacer en San Pedro de Atacama

Qué Hacer en San Pedro de Atacama
San Pedro de Atacama, Chile
San Pedro de Atacama: la puerta de entrada al Desierto de Atacama
Cómo Llegar a San Pedro de Atacama
Puede llegar a San Pedro desde Santiago en avión, en un vuelo de aproximadamente 2 horas. Aterrizará en el Aeropuerto El Loa, en Calama, a unos 100 km de San Pedro de Atacama. Desde el aeropuerto puede tomar un transfer compartido o privado a San Pedro. Siempre se recomienda reservar el transfer con anticipación.
Qué Hacer en San Pedro de Atacama:
1. Reserva Nacional Los Flamencos
Con 73.986 hectáreas, la Reserva Nacional Los Flamencos reúne montañas, salares, formaciones rocosas, lagunas, sitios arqueológicos y flora y fauna nativas. La reserva se divide en siete sectores: Salar de Tara, Salar de Aguas Calientes, Salar de Pujsa, Lagunas Miscanti y Miñiques, sector Soncor y Laguna Aguas de Quelana en el Salar de Atacama, Valle de la Luna y Tambillo, cada uno a distintas alturas. Cada sector tiene condiciones climáticas únicas, lo que da lugar a poblaciones diversas de plantas y animales.
La fauna en la reserva incluye vicuñas, zorros culpeo y gris, vizcachas, chinchillas, chululos, caitíes, golondrinas, halcones, lechucitas, gaviotas andinas, ñandúes, cóndores, flamencos de James, flamencos chilenos y más. La flora incluye llaretas, paja brava, breas, tolas de agua, amaja, cachiyuyos y tamarugos.
2. Atardecer Mágico en el Valle de la Luna
El Valle de la Luna se encuentra a solo 15 km del pueblo. Forma parte de la Cordillera de la Sal y es uno de los lugares más visitados desde San Pedro. Esta fascinante zona muestra formaciones de piedra y arena esculpidas durante milenios por inundaciones y vientos, lo que da como resultado una variada paleta de colores y texturas. El extraordinario atractivo del valle radica en su parecido con la superficie lunar y en su coliseo natural de vastas dimensiones. Desde lo alto de una gran duna podrá admirar los sorprendentes alrededores de esta zona. El paisaje, de una belleza inigualable, recuerda a un fragmento del relieve lunar.
Este maravilloso fenómeno natural se debe al encuentro del Desierto de Atacama con la Cordillera de los Andes, producido por cambios suaves de pendiente formados por conos rocosos provenientes de las quebradas montañosas. El Valle de la Luna tiene lagos secos cuya composición salina los cubre con un hermoso manto blanco. Los escarpes muestran una sorprendente variedad de colores — verdes, azules, rojos y amarillos — que cambian en mil tonos a lo largo del día, especialmente al atardecer cuando alcanza su máxima belleza.
En las noches de luna llena, el valle ofrece además un espectáculo indescriptible, lleno de majestuosidad y silencio: frío, hermoso e imponente. Tiene varias formaciones salinas que parecen verdaderas esculturas, junto con una gran variedad de cuevas. Conviene reservar al menos tres o cuatro horas para explorar a fondo este lugar mágico. Es uno de los mejores puntos para presenciar los legendarios atardeceres del desierto, cuando el valle se transforma en un lienzo de colores vibrantes.
3. Capturando la Belleza del Salar de Tara
Ubicado a 130 km del pueblo de San Pedro de Atacama, el Salar de Tara es uno de los secretos mejor guardados de la región y una parada muy recomendable: un entorno absolutamente natural donde la inmensidad del desierto eleva el espíritu hacia el cielo azul. Los paisajes son impactantes y el viaje, aunque largo, vale totalmente la pena de principio a fin. La altura máxima alcanza aproximadamente los 5.200 metros sobre el nivel del mar. Como recomendación general, conviene dejar esta excursión para el final, después de haberse aclimatado a la altura durante su estadía en San Pedro de Atacama.
El tour al Salar de Tara suele salir alrededor de las 7:00 y regresar a San Pedro cerca de las 17:00. En promedio, toma de cuatro a cinco horas llegar de San Pedro al salar, por las numerosas paradas en miradores. Uno de los puntos más fotografiados del camino son los Monjes de la Pacana, imponentes columnas de roca volcánica esculpidas de forma singular por el viento. No muy lejos está el Salar de Aguas Calientes, donde las aguas se mezclan en distintos colores. Lleve protector solar, agua, sombrero, abrigo para protegerse del frío y una buena cámara.
Es un lugar hermoso pero remoto y de difícil acceso, por lo que un tour guiado es la mejor solución.
4. El Salar de Atacama
El Salar de Atacama cubre un área de unos 3.000 km². Es el salar más grande de Chile, y bajo su corteza ocre subyace un lago secreto. Además, aquí se encuentra el 40% de las reservas mundiales de litio. Para los turistas, las lagunas de sal son las atracciones más visitadas.
Si busca una experiencia única para darse un baño refrescante en el desierto, visite la Laguna Cejar. Pero no será un baño cualquiera: por la gran cantidad de sal del agua, flotará sin esfuerzo alguno, como si estuviera en el espacio.
A poca distancia de Laguna Cejar hay dos lagunas de agua dulce llamadas "Ojos del Salar". Ambas son del mismo tamaño y, vistas en el mapa, parecen dos ojos.
Las vistas de la Laguna Tebenquiche son panorámicas e impresionantes. Es la única laguna rodeada por algo realmente blanco y plano, como uno imagina un salar.
La zona de la Laguna Chaxa es el mejor lugar para observar flamencos. Según la época del año, podrá ver tres especies: flamenco de James, flamenco chileno y flamenco andino.
5. Piedras Rojas: el tesoro rojo del desierto
No muy lejos del paso hacia Argentina, a 4.200 metros de altura, se encuentra el Salar de Talar entre suaves cumbres montañosas, junto al mirador de las Piedras Rojas: enormes y planas rocas que parecen completamente de otro mundo. No son rojas, como su nombre sugiere, sino de un suave color salmón. Este tono es resultado de procesos de oxidación en la roca volcánica. El abrasador sol de Atacama lleva cientos de miles de años evaporando el agua del suelo, adornando el desierto con salares brillantes. Manantiales subterráneos alimentan incansablemente los lagos turquesa, manteniendo un delicado equilibrio.
Las Piedras Rojas son una parada recomendada durante su tour por el Desierto de Atacama.
6. Valle de Marte: adrenalina en las dunas
El Valle de Marte, a menudo llamado Valle de la Muerte, es un paraíso para los amantes de la adrenalina, a solo dos kilómetros de San Pedro. Algunas de sus enormes dunas superan los 100 metros, lo que lo vuelve ideal para el sandboard. El insólito entorno del valle, parte de la Cordillera de la Sal, también es perfecto para el mountain bike. Ya sea para sentir adrenalina o para relajarse entre sus singulares formaciones rocosas, el Valle de Marte es un sitio fascinante.
7. Miscanti y Miñiques: lagunas altoandinas
Estas dos impresionantes lagunas de altura se encuentran a unos 100 km al sureste de San Pedro. Rodeadas por volcanes similares, estas lagunas azules son refugio para la fauna nativa, como flamencos chilenos y taguas cornudas. El contraste entre los volcanes nevados, los pastizales amarillentos del entorno y las lagunas azul profundo crea una vista impresionante. Normalmente estas dos lagunas se visitan durante el tour de Piedras Rojas.
8. Descubriendo los Colores del Valle del Arcoíris
A unos noventa kilómetros de San Pedro, este vibrante valle es una maravilla geológica. Su suelo se tiñe de rojos, verdes y amarillos por la presencia de hierro, arcilla y diversos minerales. Además de sus tonalidades, el valle es conocido por sus fascinantes formaciones rocosas esculpidas por la erosión. No deje de visitar los cercanos petroglifos de Yerbas Buenas, con arte rupestre de 10.000 años de antigüedad.
9. Géiseres del Tatio y Baños de Puritama
Situados a 80 kilómetros de San Pedro y a 4.200 metros de altura, los Géiseres del Tatio se destacan como una de las atracciones más reconocidas de la región de Atacama. Estas impresionantes columnas de vapor que brotan de la tierra crean un paisaje surrealista, especialmente al amanecer. En el regreso, haga una parada en las Termas de Puritama (Baños de Puritama), un conjunto de pozones termales ubicados en una quebrada impresionante. Estos baños ofrecen un relajante chapuzón en instalaciones bien mantenidas.
10. Sitios Antiguos: Pucará de Quitor y Aldea de Tulor
No deje de visitar estos sitios arqueológicos si le interesa la historia. El Pucará de Quitor es una fortaleza preincaica del siglo XII, a solo 3 km de San Pedro. Vale la pena subir hasta la cima para disfrutar de amplias vistas del entorno. La Aldea de Tulor es el asentamiento más antiguo de esta zona, data del 800 a.C. y se ubica a unos 9 km al suroeste. Conserva estructuras de adobe en buen estado que ofrecen una mirada a la vida ancestral en el desierto.
11. Astroturismo
Vale la pena considerar acampar en el desierto bajo un cielo estrellado para vivir una experiencia más profunda, con cielos realmente despejados. El Desierto de Atacama es uno de los mejores lugares del mundo para la observación de estrellas: aquí puede mirar hacia arriba y ver la Vía Láctea e incontables estrellas, a simple vista o a través de grandes telescopios. También puede visitar observatorios famosos como ALMA, que ofrece tours públicos.
(Es necesario agendar la visita con varios meses de anticipación, y nosotros podemos hacerlo por usted. Solo contáctenos por correo electrónico o WhatsApp.)
Ya sea flotando en lagunas saladas, asombrándose ante los géiseres u observando la Vía Láctea, San Pedro de Atacama ofrece una combinación única de maravillas naturales, historia ancestral y noches luminosas. Durante la visita, no olvide aclimatarse a la altura, mantenerse hidratado y respetar el frágil entorno del desierto.